jueves, 11 de octubre de 2007

Como putas cabras: 15 actores marcados por la anormalidad y el escándalo

Dicen que el genio y la locura se dan la mano. En el mundo del estrellato, a veces resulta demasiado difícil aislar el concepto de normalidad. O la frontera entre el actor y el personaje. Excesivas, inestables o, sencillamente, chaladas como cabras locas, estas son algunas de las estrellas cinematográficas que han logrado convertir la divergencia mental en estilo y forma de vida.

Marlon Brando (1924-2004)

Alias: El amigo de los indios, Bart Simpson, Señor Extravaganza.

Aficiones peligrosas: Rebeldía crónica, mujeriego, fast-food.

Antecedentes: Cuando era estudiante, el joven Brando fue expulsado de varios centros escolares por su conducta. Es por esto que su padre le internó en una escuela militar a los 16 años, pero sus reiteradas gamberradas (entre otras cosas, hizo explotar una bomba casera y fingió enfermedades para escaquearse) forzaron su expulsión.

Chaladura más sonada: Es difícil quedarse con una sola: ha habido temporadas que se ha obsesionado tanto por su sobrepeso que pagaba a sus empleados para que bloquearan con cadenas la nevera; recientemente impartió un curso de interpretación en el que aparecía travestido de mujer o del mismísimo Osama Bin Laden; cuando le concedieron el Oscar por El Padrino, se negó a recogerlo a modo de protesta por la forma en que la industria de Hollywood había tratado en sus películas a los indios; en los 60 su fama de actor difícil le precedía: era impuntual, no se aprendía los textos y se negaba a promocionar sus películas.

Joan Crawford (1904-1977)

Alias: Miss Camisa de Fuerza, Odiadísima Mamá.

Aficiones peligrosas: Alcohol, Pepsi, maquillaje, hachas.

Antecedentes: Vivió el sueño del cine desde sus orígenes y desde la base: comenzó en el mudo, conoció el glamour y acabó protagonizando una de las peores películas de la historia, Trog (1970) de Freddie Francis. Todo ese cúmulo de vivencias la transformó, al parecer, en una Madre Terrible.

Chaladura más sonada: Los histéricos castigos que impuso a su hija adoptiva (y díscola) Christina (resentidos cortes de pelo, intentos de estrangulamiento, etc...). Una vez, en el colmo de la neurosis, devastó su jardín con un hacha. La niña creció y se vengó en un best seller ajustacuentas, llevado al cine en 1981 como "Queridísima Mamá", con una sobreactuada Faye Dunaway en el papel de la Crawford.

Angelina Jolie (1975)

Alias: Danger Girl, La inocente pecadora, Miss Morbosa.

Aficiones peligrosas: Satanismo, sexo extremo, armas blancas, incesto (por confirmar).

Antecedentes: Desde que a los 20 años se enamorase de una mujer ha manifestado su bisexualidad sin ningún pudor. Su ambigüedad se acentuó hasta límites insospechados cuando recibió el Oscar por "Inocencia interrumpida" y dedicó buena parte de sus agradecimientos a su queridísimo hermano, James Haven, besándole seguidamente en la boca y provocando un aluvión de rumores sobre una posible relación incestuosa entre ambos. Su enlace con el no menos excéntrico Billy Bob Thornton y su pasión mutua por el coleccionismo freak (cuchillos, sillas eléctricas, etc...) y la automutilación también ayudó a alimentar los ecos de la prensa sensacionalista hollywoodiense. Le encantan los coches rápidos, siente una atracción mórbida hacia las ciencias ocultas y su comida favorita es la carne roja, sangrienta a ser posible.

Chaladura más sonada: En su primera boda con el actor Jonny Lee Miller (Trainspotting) apareció vestida de cuero negro con una camisa en la que había escrito el nombre de su amado con su propia sangre.

W.C. Fields (1880-1946)

Alias: La Bestia Parda, Nariz de Coliflor, Lord Gin.

Aficiones peligrosas: Alcohol, cólera, zoofobia y paidofobia.

Antecedentes: La violentísima relación con su padre culminó en el abandono del hogar familiar a los 11 años. Vivió en un agujero y conoció las delicias de la mendicidad, que moldearon su avinagrado carácter.

Chaladura más sonada: Su odio por los niños y los animales fue proverbial, pero quizás lo que más detestaba en el mundo era la música, que le recordaba a los cánticos beodos de su padre. Solía darle a su amante Carlotta Monti con una vara cada vez que la pobre le tarareaba algo.

Vincent Gallo (1962)

Alias: Padrino Búfalo, Don Déficit de Atención, Mr. You Know.

Aficiones peligrosas: Adicción al Dirty Chic, Cassavetes mal digerido, Calvin Klein.

Antecedentes: Su padre le echó de casa a los 16 e inmediatamente se sumergió en la bohemia neoyorquina, compartiendo mohines de afectación con Basquiat, John Frusciante y Lukas Haas, entre otros. Le dio a la pintura, a las motos, al rock desaliñado y al autostop, antes de revelarse actor desarticulado e intenso, propenso a la muletilla: ...you know. Debutó en la dirección con la sub-cassavetiana "Buffalo 66" (1998), en la que mimetizaba a la perfección la gestualidad de alguien que se está meando encima y tiene frío en el alma. Cuando trabaja a las órdenes de otros directores, asume con diabólica energía su rol de grano en el culo.

Chaladura más sonada: La presentación en Cannes de su segundo trabajo como director, "The Brown Bunny" (2003). Tras la controvertida proyección, se disculpó públicamente ante la prensa por lo que había osado presentar (felación de Chloë Sevigny incluida). De vuelta a Estados Unidos, declaró que el abucheo le importaba un comino, porque, a fin de cuentas, los europeos son como animales.

Klaus Kinski (1926-1991)

Alias: El Sid Vicious germano.

Aficiones peligrosas: Narcisismo, agresividad verbal, locura transitoria.

Antecedentes: El actor loco por excelencia. No había más que verle la cara para saber que no estaba bien. Desde joven le gustó pasearse desnudo por su buhardilla y padecía crisis de violencia que le transformaban en un ser cuasi diabólico. Era un actor odiado por la mayoría de sus compañeros de profesión, paranoico y aficionado a presumir de unos conocimientos cinematográficos que no poseía. Su turbulenta relación con el director Werner Herzog (otro que tal) le granjeó numerosas peleas y discusiones durante los rodajes de las cinco películas que hicieron juntos, llegando a planear asesinarse mutuamente. Kinski actuaba solo por dinero y ni siquiera se leía los guiones. Pensaba que el cine era una mierda y por eso solo rodaba películas de mierda con directores como Jesús Franco, rechazando ofrecimientos de genios consagrados de la categoría de Fellini, Pasolini o Visconti.

Chaladura más sonada: Durante el rodaje de "Fitzcarraldo" (1982), un trabajador que estaba talando árboles fue mordido por una víbora cuyo veneno hacía efecto en minutos. El hospital más próximo estaba a varias horas, de modo que el operario cogió su sierra y se rebanó el pie para detener el veneno. Como era de esperar, todo el mundo se apresuró a socorrerlo; sin embargo, Kinski prefirió montar uno de sus típicos numeritos de estrella veleidosa. No podía soportar dejar de ser el centro de atención ni por un instante.

Dennis Hopper (1936)

Alias: Mad Dog Dennis, Papaíto-Entra-En-Casa, Uneasy Rider.

Aficiones peligrosas: Drogas, alcohol, armas, broncas, violencia de género.

Antecedentes: Amigo de juventud de James Dean, él sí fue un auténtico rebelde sin causa, ganándose muy pronto una justa reputación como revienta-rodajes de sulfuroso temperamento. Cuando se estrenó como director con Easy Rider. Buscando mi destino, las cosas no se atemperaron: llamaba esclavos a los miembros del equipo y llegó a amenazarlos con cuchillos y armas de fuego.

Chaladura más sonada: Durante el rodaje de su segunda película, "The Last Movie", en Perú, la cocaína jamás faltaba en el catering. El resultado fue un ego-trip tan excesivo que la industria tardó en salir de su estado de estupefacción: el artista estuvo nueve años sin volver a dirigir.

Winona Ryder (1971)

Alias: Nona, la pequeña ladrona.

Aficiones peligrosas: Cleptomanía, fármacos tranquilizantes, fashion-victim, J.D. Salinger.

Antecedentes: Teniendo un padrino como Timothy Leary, gurú de la cultura del LSD, y yendo al colegio en una furgoneta pintada de colores, no es de extrañar que saliese un poco rarita. Jovencita tímida y frágil, lectora compulsiva de El guardián entre el centeno, uno de los recuerdos más dolorosos de su adolescencia fue en la escuela, donde los chavales, confundiéndola con un chico por su pelo corto, la encerraron en una caja rompiéndole una costilla.

Chaladura más sonada: Pillada in fraganti en unos grandes almacenes cuando se disponía a robar prendas de vestir, carteras y accesorios para caballero por valor de 3.840 euros.

Peter Sellers (1925-1980)

Alias: Don Nadie, la Máscara Neutra, Big Toxic.

Aficiones peligrosas: Esoterismo, drogas, violencia de género.

Antecedentes: Fue el típico niño gordo y bajo en autoestima, nacido en una familia de actores que aún lloraban la muerte de su primogénito. Sellers decidió llamar la atención con su incipiente talento para imitar cualquier acento, cualquier personaje. Su camino a la fama fue largo y tortuoso y cuentan sus más allegados que, en el proceso de desdoblarse en miles de personajes delirantes, perdió su propia identidad. Ni siquiera Peter Sellers sabía quién era, realmente, Peter Sellers.

Chaladura más sonada: Su absoluta dependencia de la médium Estelle Roberts, que le convenció sin excesiva dificultad de que era la reencarnación del comediante de la época eduardiana Dan Leno. También fue legendaria su voracidad tóxica, que llevó a John Lennon a soltarle un chascarrillo ya clásico cuando visitó a los Beatles en el estudio de grabación: "No te dejes la jeringuilla en el lavabo". Otro dato curioso es que protagonizó un anuncio de la marca de tabaco Benson and Hedges mientras era presidente de la Liga Antitabaco.

Crispin Glover (1964)

Alias: Mister Densidad.

Aficiones peligrosas: Arte de vanguardia y otros psicoactivos.

Antecedentes: Tras interpretar al padre de Marty McFly en el primer "Regreso al futuro", el actor cayó en una espiral de excentricidad sin aparente fondo. Demandó a Spielberg por reutilizar escenas suyas en las secuelas, grabó un inenarrable disco de poemas y canciones dementes, publicó varios libros de naturaleza ultrafreak y pateó en directo a David Letterman calzando zapatos de plataforma.

Chaladura más sonada: Su debut en la dirección, titulado "What is It?" (2003), protagonizado íntegramente por actores con síndrome de Down y unos cuantos caracoles.

Amanda Plummer (1957)

Alias: Honey Bunny.

Aficiones peligrosas: Simbiosis con papeles excéntricos, cargados de electricidad inestable.

Antecedentes: Tataranieta de un primer ministro de Canadá e hija de actores, la Plummer pasó la típica infancia solitaria del hijo de artistas demasiado ocupados y demasiado itinerantes. Confiesa haber tenido una precoz obsesión por la sangre y por la oscuridad. Se gustaba tan poco a sí misma que pronto comenzó a adoptar otras personalidades: comenzó por el referente animal –por las mañanas se sentía leopardo y por las tardes, león– y después profundizó en la androginia, imitando a las chicas y chicos más populares de su clase.

Chaladura más sonada: Cuando debutó en el teatro a los 14 años, un crítico la definió como Shirley Temple interpretando a Boris Karloff. Más adelante, su mimesis de personajes extremos la llevó a somatizar como nadie las más variadas psicopatologías: Michael Winterbottom tuvo que encerrarla bastantes horas en su camerino durante el rodaje de "Besos de mariposa".

Guillaume Depardieu (1971)

Alias: Edipo viviente, The Real Enfant Terrible.

Aficiones peligrosas: Alcohol, drogas, armas, mala leche.

Antecedentes: Tras una adolescencia convulsa y excesiva, Guillaume Depardieu trató de seguir los pasos de su padre, aunque acabó destacando más por su carácter irascible y sus detenciones por posesión de heroína y conducción bajo los efectos del alcohol que por su labor actoral. Más tarde sufrió un accidente de moto que le costó 17 operaciones en la pierna derecha hasta que, finalmente, tuvieron que amputársela. Recientemente ha publicado una autobiografía en la que declara que todas sus salidas de tono públicas no han sido otra cosa que una forma de llamar la atención de su progenitor, un ser al que considera un egoísta que miente hasta a su psicoanalista.

Chaladura más sonada: El 22 de agosto del 2003 fue detenido por disparar un tiro errado contra un fan que le importunó delante de un bar. Guillaume declaró que solo estaba protegiéndose de la agresión de cinco hombres y que, entre tanto jaleo, perdió su pierna ortopédica. Ningún testigo respaldó su versión.

Richard Pryor (1940-2005)

Alias: La antorcha humana, El aspirador, Son of a Bitch.

Aficiones peligrosas: Alcohol, drogas, piromanía.

Antecedentes: Su abuela regentaba una cadena de burdeles, su madre era una prostituta y su padre un chulo. Aún así, el pequeño Richard luchó por educarse en la decencia y la religión, aprendiendo que el humor podía servirle para evitar las palizas de los matones de su barrio, uno de los peores de Peoria, Illinois.

Chaladura más sonada: En 1980 intentó suicidarse prendiéndose fuego mientras cocinaba un volátil combinado de cocaína. Sufrió quemaduras de tercer grado en el 50 por ciento de su cuerpo. Su mánager salió al paso declarando que todo había sido un accidente, pero la verdad acabó saliendo a la luz.

Sean Young (1959)

Alias: Abusadoraaa, abusadoraaa.

Aficiones peligrosas: Sexo duro, atracciones fatales.

Antecedentes: Cuentan que en su Louisville natal era la víctima de las matonas de la escuela. Ya en Hollywood, empezó a ganarse una pésima reputación cuando Oliver Stone la despidió del rodaje de "Wall Street". Ese rodaje en el que Charlie Sheen le había colgado un infamante cartel en la espalda que la definía como la mayor zorra del mundo.

Chaladura más sonada: El 16 de agosto de 1988 dejó una muñeca desfigurada en el portal de su ex compañero de reparto James Woods. También hizo llamadas insultantes a la novia de éste, Sarah Owen.

Robert Downey Jr. (1965)

Alias: Toxic-Boy, El Drogas.

Aficiones peligrosas: Marihuana, cocaína, heroína, morfina, valium, así hasta 70 clases distintas de estupefacientes.

Antecedentes: Siempre demostró poseer un talento precoz para buscarse problemas: empezó a consumir sustancias a los 8 años y ni siquiera terminó el instituto. Fue su padre, el director independiente Robert Downey, quien le inició en el mundo de las drogas: En casa había siempre coca y cannabis en cantidad. Cuando papá y yo nos drogábamos, era como si intentara expresarme su amor de la única forma que sabía.

Chaladura más sonada: En 1996, Downey fue arrestado tres veces por posesión de drogas, y fue sometido a un test de orina cuyo resultado dio positivo en multitud de narcóticos. Un mes después, se negó a repetir el análisis y en 1999 fue encarcelado por violar la libertad condicional. Tras pasar un año entre rejas fue sorprendido en un hotel de Palm Springs (California) con cocaína y metanfetaminas mientras estaba en libertad bajo fianza.


Artículo extraído del número de mayo de 2004 de la revista Fotogramas.