domingo, 4 de noviembre de 2007

Análisis de 3 films

Aunque estas 3 películas de Pier Paolo Pasolini ("El Evangelio según San Mateo", "Teorema" y "Saló o los 120 días de Sodoma") ya las comenté en su día en el blog, las he vuelto a revisar y creo tener que hacer un análisis más en profundidad sobre su contenido (que no crítica). Eso sí, recomiendo no leer el análisis de una película si no la has visto.


"El Evangelio según San Mateo". El acontecimiento audiovisual de la palabra.

Reparto: Enrique Irazoqui (Cristo), Margherita Caruso (María, joven), Susanna Pasolini (María, anciana), Marcello Morante (José), Mario Socrate (Juan Bautista), Settimio Di Porto (Pedro), Alfonso Gatto (Andrés), Luigi Barbini (Santiago), Giacomo Morante (Juan), Giorgio Agamben (Filipo), Guido Cerretani (Bartolomé), Rosario Migale (Tomás), Ferruccio Nuzzo (Mateo), Marcello Galdini (Santiago hijo de Alfeo), Elio Spaziani (Tadeo), Enzo Siciliano (Simón), Otello Sestili (Judas), Juan Rodolfo Wilcock (Caifo), Alessandro Clerici (Poncio Pilatos), Amerigo Bevilacqua (Herodes I), Francesco Leonetti (Herodes II), Franca Cupane (Herodías), Paola Tedesco (Salomé), Rossana Di Rocco (El Ángel del Señor), Renato Terra (Un poseído), Eliseo Boschi (José de Arimatea), Natalia Ginzburg (María de Betania), Enrico María Salerno (Voz de Cristo) y Ninetto Davoli (Pastor. No acreditado).

Signos extraordinarios precedieron a su nacimiento: una estrella lo anunció en los cielos y un ángel tranquilizó al esposo de su madre, porque, como decían las profecías, habría de nacer de una joven vírgen. Pero los libros sagrados del pueblo judío eran conocidos por Herodes, su rey. Y temeroso de que aquel niño pudiera convertirse en el libertador que acabara con el poder de Roma, ordenó matar a todos los recién nacidos. Años después Jesús se acerca a Juan Bautista, su primo, cerca del Jordán, y se hace Cristo. Después, éste se retira en el desierto durante cuarenta días y cuarenta noches y se va a la buena palabra con algunos discípulos. Organiza una decena de milagros en una ciudad, aclamado por el pueblo. Traicionado por Judas, muere crucificado en el Gólgota. Cierra los ojos en una luz resplandeciente y resucita tres días después.

Realmente, un film de Cristo dirigido por Pasolini (ateo y en aquella época condenado a 4 meses de cárcel por sus posiciones anticlericales) y un agnóstico en el papel de Cristo, no puede ser otro film cualquiera sobre esta historia. No. Este, además, no busca ser un film que habla sobre la vida de Cristo, en realidad es un film que trata de responder a la pregunta que Pasolini ya planteó en los versos de "L'usignolo della chiesa cattolica" y en "La Ricotta" (fragmento de la película colectiva "Ro.Go.Pa.G") y que continuará planteándose en modalidades diversas, en "Pajaritos y pajarracos", "Teorema" y en "San Paolo": "¿Qué hacer en este presente histórico, los años sesenta, con la tradición católico-cristiana en toda su complejidad -tradición escrita y oral, pictórica y musical, popular y culta, religiosa y laica, etc.-? ¿Qué hacer con la irracionalidad del sentimiento religioso, realidad anacrónica, pero persistente, que la izquierda ha elegido negar con demasiada facilidad?". El film, en vez de representar el mensaje de Cristo lo que hace es mostrar el acontecimiento audiovisual de la palabra. Bueno, si representa el mensaje de Cristo, pero un poco trasladado al conflicto social de la época, lo que nos lleva a encontrarnos ante "el Cristo marxista" (motivo por el cual, a Enrique Irazoqui, Cristo en el film, le retiraron en España el pasaporte por participar en un film de ideas marxistas).
Si Pasolini había dicho que "Saló o los 120 días de Sodoma" era un film contra el Poder (el poder de 1975), se puede decir que "El Evangelio según San Mateo" es un film contra el poder, contra ese poder de principios de los años sesenta. La denuncia de letrados y fariseos se convierte en una invectiva contra la hipocresía del poder clerical-fascista, que gobierna la Italia de la posguerra.
En este film, había dicho también Pasolini, se abren abismos de dimensiones diversas: el pasado y el presente, oriente y occidente, la cultura negra y la cultura blanca, el Tercer Mundo y el mundo industrializado, la fe y la historia. El resultado es un pastiche donde los opuestos coexisten y en el que su coexistencia denuncia la operación que los ha constituido como opuestos.

"Teorema". La enfermedad burguesa o la emergencia del nuevo poder.

Reparto: Silvana Mangano (Lucía, la madre), Terence Stamp (El visitante), Massimo Girotti (Paolo, el padre), Anne Wiazemsky (Odetta, la hija), Laura Betti (Emilia, la sirvienta), Andrés José Cruz Soublette (Pietro, el hijo), Ninetto Davoli (Angelino, el cartero), Carlo De Mejo (Chico con Lucía), Adele Cambria (Emilia, la otra sirvienta), Luigi Barbini (Chico en la estación), Giovanni Ivan Scratuglia (Hombre), Alfonso Gatto (Doctor), Cesare Garboli (Entrevistador. No acreditado) y Susanna Pasolini (Anciana agradable. No acreditada).

A una familia de buena posición económica llega un extraño visitante. Con su potente atractivo físico y carisma personal les va seduciendo uno por uno: a la doncella, al hijo, a la hija, a la madre y, finalmente, al padre. Pocos días después de haber caído en sus redes, el visitante se va y la familia se queda descolocada, sin saber como continuar con sus existencias. A partir de ese momento, se intentará encontrar una respuesta al enigmático origen del seductor. Incluso se plantean si podría ser el mismo Dios.

Este film, realmente es bastante difícil de analizar en su absoluta totalidad, ya que es un film demasiado complejo, que habría que ver bastantes veces, analizándolo mientras lo ves, y con bastante tranquilidad respecto a la cantidad de visionados que tengas que hacer, en el que tendríamos que analizar su apartado político, su apartado religioso, estos 2 apartados juntos, ambas filmadas con surrealismo (digno de cualquier fan de Lynch).
En este film, Pasolini pone en escena la teoría sobre el fin de la sociedad histórica nacida del Risorgimiento, que se basaba en la lucha de clases y en el estado. La Nación, la Iglesia confesional y el Ejercito ya no son los medios con los que el Poder se ejerce, se consolida y se define. Se ha producido un cambio en su estructura, que pasa de estar fundada en la conservación y en la posesión a estar basada en la producción y en el consumo. Hay una continuidad en las formas en el paso del viejo al nuevo poder. El gesto de Paolo (el padre de la familia), que al final de la película cede su fábrica a sus obreros es una mezcla de ambos poderes. Por un lado, es una solución religiosa, la cual está basada en la culpa y no en el amor, y por otra, se enmarca a la falsa tolerancia del nuevo poder. De hecho, al cederles la fábrica, les priva de la iniciativa revolucionaria y de la identidad social.
Las palabras que se oyen al comienzo de la película, en la entrevista a los obreros, condensan el sentido del film: después de la visita del "Dios" (tal es la naturaleza del huésped), la burguesía, en sus exponentes particulares y en sus instituciones (la familia en concreto), se mira y descubre su propia inautenticidad; se ha convertido en una condición irreversible y trágica, en una enfermedad. Todo lo que toca está contaminado: los obreros, la izquierda, el Tercer Mundo, los jóvenes, la cultura...
Pongamos un ejemplo mostrado en la película. Tras la partida del visitante, todos los miembros de la casa se desmoronan. Sin embargo, la suerte de Emilia, la sirvienta, es distinta a la de los demás. Emilia, tocada por el "Dios", vuelve hacia atrás, regresando al pueblo donde se crió. Come solo ortigas y rechaza todo confort, hasta que su sacrificio se convierte en una nueva vida, purificada del contagio burgués, quizá un primer paso hacia esa cultura verdaderamente comunista. "No he venido aquí para morir, sino para llorar, mis lágrimas formarán una fuente, que no será una fuente de tristeza sino de vida", dice trás ser enterrada por la anciana (la cual podría ser su madre). Pero, por otra parte, en la casa de la familia, Emilia es sustituida por otra sirvienta, llamada también Emilia, la cual es muy parecida a ella. Esa Emilia ya forma parte de la entropía burguesa. La palabra (la primera Emilia no hablaba casi nunca, y algunas de las veces que hablaba eran palabras inaudibles sugeridas por el movimiento de los labios) y la expresión de sus sentimientos hacia el final de Odetta son el gesto que la traiciona: ella pertenece ya al mundo burgués.
El Dios visitador (cual visita viene anunciada por la carta traída por el personaje de Ninetto Davoli, llamado Angelino, una especie de ángel cartero) revela a sus anfitriones el conformismo y la irrealidad en que están sumidos: no es casual que su compañero sea Rimbaud, crítico despiadado de la burguesía, figura mítica para Pasolini.
Aún tengo que hacer más visionados de la película, y analizar mejor el por qué Lucía, esposa fiel se convierte en una especie de prostituta, si Paolo se desnuda y va por el desierto desnudo por lo que yo creo, por qué Odetta queda inmóvil con el puño cerrado (semejante a lo de Julian en "Pocilga") o por qué Pietro mea sobre sus pinturas...

"Saló o los 120 días de Sodoma". La masacre y la revuelta posible.

Reparto: Paolo Bonacelli (El Duque), Giorgio Cataldi (El Obispo), Umberto Paolo Quintavalle (El Magistrado), Aldo Valletti (El Presidente), Caterina Boratto (Señora Castelli), Elsa De Giorgi (Señora Maggi), Hélène Surgère (Señora Vaccari), Sonia Saviange (La pianista), Sergio Fascetti, Bruno Musso, Antonio Orlando, Claudio Cicchetti, Franco Merli, Umberto Chessari, Lamberto Book y Gaspare Di Jenno (Víctimas varones), Giuliana Melis, Faridah Malik, Graziella Aniceto, Renata Moar, Dorit Henke, Antiniska Nemour, Benedetta Gaetani y Olga Andreis (Víctimas hembras), Tatiana Mogilansky, Susanna Radaelli, Giuliana Orlandi y Liana Acquaviva (Hijas), Rinaldo Missaglia, Giuseppe Patruno, Guido Galletti y Efisio Etzi (Militares), Claudio Troccoli, Fabrizio Menichini, Maurizio Valaguzza y Ezio Manni (Colaboradores), Paola Pieracci, Carla Terlizzi, Anna Maria Dossena y Anna Recchimuzzi (Rufianas) e Ines Pellegrini (La criada negra).

En una mansión, cuatro señores se reunen con cuatro ex-prostitutas y con un grupo de muchachos y muchachas, partisanos o hijos de partisanos, que han tomado prisioneros. En la casa impera el reglamento de los señores, al cual nadie puede escapar. Esta ley faculta a los señores para disponer de la vida de sus prisioneros en cualquier momento y de cualquier modo, y las transgresiones se castigan con la muerte.

Pasolini, tras la "trilogía de la vida" (integrada por "El Decamerón", "Los cuentos de Canterbury" y "Las mil y una noches"), adaptó la novela del Marqués de Sade, "Las 120 jornadas de Sodoma", adaptándola al período final del fascismo, en la República de Saló. En "la trilogía de la vida" mostraba el lado bonito de la vida, algo totalmente contrario aquí. En esta película (la que iba a ser la primera entrega de "la trilogía de la muerte") todo está mostrado de manera pesimista, donde cosas como el sexo, en vez de mostrarse como algo placentero es mostrado como medio de tortura.
El nuevo poder, en su asociación con el viejo, ha triunfado. Los seres humanos son reducidos a objetos, consumibles como cualquier otro producto de esta sociedad. Los cuerpos solo son "comunes objetos de uso temporal y de facilísima fabricación" que se pueden comprar y tirar. "Saló o los 120 días de Sodoma" es una puesta en escena del genocidio cultural y físico de un mundo perpetrado por el poder, así como de la perpetuación de la infamia y de la violencia hasta que esta se vuelve mecánica; en otras palabras, la puesta en escena de una verdadera y auténtica tecnología de violencia. El sexo en "Saló o los 120 días de Sodoma" no es "la metáfora del poder fascista" como dice Macciocchi. Interpretar el sexo como tal obliga de hecho a quedarse en el mismo marco ideológico que produce dicho poder. La metáfora sexual remite a un referente del poder fascista, objeto de reprobación de la moral progresista y democrática. Esta última, a su vez, permanece intacta, es más, se confirma en su positividad ante tanto horror. En otras palabras, la visión burguesa del mundo, aunque progresista, no se pone en discusión en cuanto visión del mundo. El fascismo no es el referente de la alegoría sexual de "Saló o los 120 días de Sodoma". La gramática erótica que Pasolini retoma de Sade remite a la gramática del poder fascista, con su estructura jerárquica y sus modos de articulación, y ambas se remontan al poder neocapitalista, que reduce el cuerpo a accesorio insignificante y prescindible.
Los grupos de personas se dividen siempre en 4: los 4 señores, las 4 narradoras, y los subordinados (las víctimas, incluyendo las hijas de los señores, los 4 militares, los 4 colaboradores y la servidumbre).
Los 4 colaboradores, al comienzo del film son presentados como si fueran víctimas. Los 4 se les ve que se los llevan la policía nazi y seguidamente les vemos uniformados trabajando para los 4 señores, algo que me desconcierta un poco, tal vez lo que signifique es que los militares y colaboradores también son ciudadanos a los que se les obliga a comportarse como militares y colaboradores, y las víctimas también son ciudadanos que tienen que comportarse como vícitmas (una forma de decir que el estado nos domina como a marionetas). Casi al final de la película, uno de los colaboradores es asesinado por los 4 señores (en el libro mueren los 4 colaboradores por los señores, aunque en el libro son llamados jodedores subalternos) debido a que se está acostando con la criada negra. Cuando le apuntan con las armas levanta el puño izquierdo, con lo que más o menos podemos ver que actuaba de colaborador a la fuerza, sin estar de acuerdo con ello. Luego es uno de los muchachos (víctima) quien sustituye su puesto, disfrutando ahora ante ese horror. Solo son 2 víctimas quienes se salvan, este y otro (los únicos a los que en la escena de la comida vemos que cuando los señores, narradoras y militares cantan la canción "Sul ponte di perati" de los camisas negras, cantan, tal vez ellos estaban de víctimas estando a favor de todo este horror). Al final de la película vienen esos mayores horrores (no entiendo porque a la gente le da más pavor la escena de la comida de mierda a esta), en donde asistiremos a un macabro espectáculo de torturas, amputaciones y varias muertes rituales, seguido de actos necrófilos de los señores con las víctimas, llevando a la apoteosis su sentimiento de desprecio recíproco y hacia el mundo. Todo ello lo vemos a través de los mismos prismáticos con los que lo ven los señores, con lo que el espectador pasa de ser víctima a ser verdugo. Finalmente 2 colaboradores (puede que cansados de tanto horror o para ironizar más la situación), en una habitación se ponen a bailar con la melodía de la BSO que suena por la radio, diciendo frases normales como "¿Sabes bailar?", "¿Cómo se llama tu chica?"

Esto es todo, de momento. Nos volveremos a ver. Que durmais bien.

8 comentarios:

Willhelm dijo...

Hola ya veo que te me has agregado a tu lista d blogs yo tmb hare lo mismo ya q tmb tu blog esta muy bien y aborda el tema del cine un tema q me encanta.
Saludos!!!

Arkón dijo...

Saló, saló, saló... pues me pareció una mierda pinchada en un palo, no solo por el guión y por su propuesta, es que además hay algunos actores que da espanto verlos y porr si fuera poco está rodada con más bien poco talento.

Carlos_Jr dijo...

Ehm, Arkón, se te puede caer la cabeza de una ostia, solo digo eso XD.

Arkón dijo...

La verdad duele, pero es cierta XD

Carlos_Jr dijo...

Ya está Arkón tocándome los huevos, jajaja. Ya te pillaré XD.

Anónimo dijo...

ME ENCANTA TU BLOG!!!!
ESPERO QUE SIGAS COMENTANDO GRANDES PELICULAS EN TU BLOG.
POR CIERTO ME GUSTARÍA AGREGARTE :D

alf dijo...

Sul ponte di Perati
bandiera nera,
è il lutto degli Alpini
che fan la guerra.


E' il lutto della Julia
che va alla guerra,
la meglio gioventù
che va sotto terra.

Otro apunte curioso: en casi todas las escenas aparecen un par de apliques de pared de forma triangular (los ojos de Dios que lo ven todo?) encendidos o apagados (se encuentran incluso en la gran sala, desentonando enormemente con su aspecto de almacen). Otra cosa curiosa es la cantidad de arte y ¨cuadros degenerados¨ que hay disperso por la casa (la silla de respaldo alto es un clásico de la mueblería art decó). Parece que Pasolini se lo curró mucho con el atterezo.

Lo que más me impresionó fue la cantidad de escenas de abusos. Es ovbio que se trataba de una película pero aún así no me explico como se las arregló para convencer a unas actrices tan distinguidas para soltar tales barbaridades (auténticas apologías de la pederastia, necrofilia y coprofilia) y a los demás a someterse a tales cosas (tanto por activa como por pasiva). Me dio la impresión de que algunas de las víctimas no lo pasaron demasiado bien y aún prefiero pasar rápido determinadas escenas.

Charly Fratelli dijo...

Anónimo: Gracias por tu comentario, me alegro de que te guste el blog, y de momento espero seguir comentando películas, al menos esa es mi intención XD.
En la parte de la derecha del blog tienes la dirección de contacto si te interesa.

Alf: Gracias por tu comentario también. Respecto a lo de los apliques de pared no lo recuerdo ahora, ni tampoco en que sala de todas estaba, pero sí, Pasolini se curró bastante el atrezzo mezclando cuadros obscenos con toques de elegancia en las habitaciones.
Respecto a lo de las escenas de abusos, en un documental, Hélène Surgére (la señora Vaccari en el film) dijo que fue un rodaje bastante juvenil y alegre, y que lo pasaron muy bien rodándolo, pero que al verlo no se explicaron como se habían divertido tanto filmando algo tan horrible. También se ven algunas escenas del rodaje (las escenas finales de tortura y matanza, entre ellas) y fotos de los actores, y la verdad no se les ve tampoco que tengan mucho problema a la hora de rodarlas, aunque eso es lo que se ve, pero de todos modos supongo que tendrían el reparo normal en todo el mundo a la hora de hacer eso. De todos modos las chicas estaban escogidas entre modelos juveniles para que no tuvieran mucho problema en aparecer desnudas. Creo yo que Pasolini intentaría hacer la atmósfera lo menos desagradable posible.

Saludos a los 2.