miércoles, 23 de enero de 2008

Ha muerto el Reverendo Lynn Lemon (1911-2008)

Otro colaborador de Ed Wood ha muerto. El Reverendo Lynn Lemon, que fue productor y actor de la película de Wood "Plan 9 from Outer Space" murió el pasado 15 de enero de un ataque al corazón. Y yo me quería perder este año, la ostia... Tan solo 5 días antes murió otro miembro del reparto de la película, Vampira, a la cual hago mención 3 posts más abajo.
Como este hombre no era tampoco muy conocido no hay ninguna foto por la web ni ninguna biografía, asi que me limitaré a los datos que conozco sobre su intervención en el film de Ed Wood.

El Reverendo Lynn Lemon nació el 11 de febrero de 1911 y murió el 15 de enero de 2008 de un ataque al corazón.

En noviembre de 1956 Ed Wood comienza a rodar en un viejo cementerio de Sacramento los primeros planos de su cuarta película, para los estudios Quality de Merle Connell pero producida por él mismo. Para encontrar financiación, se dirigió a la iglesia baptista de Beverly Hills, donde convenció al reverendo Lynn Lemon (que sale en la película oficiando un entierro) y a uno de sus fieles, J. Edward Reynolds, de que el dinero que ganarían con ella les permitiría producir más películas, esta vez de contenido religioso y aleccionadoras para la comunidad. A resultas de esto, todo el equipo de la película tuvo que ser bautizado al baptismo en una piscina.

Meses antes, componiendo a su reparto, otra vez Ed Wood echó mano de viejos amigos y colaboradores, como Tor Jonhson o Mona McKinnon, y se trajo a la presentadora y émula de Morticia Addams, Vampira, a petición de Bela Lugosi, que la había visto por la tele en un programa de terror y que aceptó sólo porque se había quedado sin programa en la KABC, imponiendo el no tener texto (gran parte de las críticas venían por su impostada voz). Ed Wood, además, contacta con Criswell, un vidente y timador oportunista que había alcanzado fama nacional al, parece ser, haber predicho la muerte del presidente Kennedy (aún se desconoce cómo logró convencer a alguien de que realmente lo había hecho), y le ofrece presentar su película para dotarla de una apariencia visionaria, futuriblemente realista (pese a que el desarrollo será de los más delirantes en la carrera del director).

La muerte en agosto de Bela Lugosi dejó a Ed Wood sin estrella protagonista, que suponía todo el tirón para la taquilla. Aprovechando que había rodado unos planos del actor cortando una flor frente a la casa de Tor Johnson y como invitado a un entierro y otros en los que salía en un bosque y se echaba su capa draculiana frente al rostro, ni corto ni perezoso decidió incluirlos, para luego darle el personaje de Lugosi a un psiquiatra en nada parecido al actor que deambula por la película cubriéndose el rostro. Los planos intermedios, en los que el actor tenía que mostrarse deprimido, morir y revivir de la tumba, los sustituyó con voces en off y elipsis abruptas. Este sacrilegio oportunista es el que ha llevado a que esta película sea considerada la peor de la historia del cine, y que aparezca como el último trabajo (post mortem, claro) en las filmografías del actor.

Grave Diggers from Outer Space,
el título inicial del proyecto y bajo el que se estrenó en primera instancia, presenta varias historias en paralelo. Un venerable anciano (Lugosi) ve morir a su mujer (Vampira) y luego fallece de pena. Una joven pareja, piloto comercial él, vive cerca del cementerio donde los ancianos son enterrados. En uno de los viajes en avión de él, se topan con un ovni. El ovni termina aterrizando y ocultándose en el cementerio, donde sus ocupantes tiene previsto revivir a los muertos como aviso a los humanos de su poder. El motivo es que los humanos ya han desarrollado la energía atómica, y lo único que les falta es desarrollar otra aún más destructiva, el solaronite, que usada incoscientemente por esta raza estúpida, la humana, provocaría la explosión del sol y el fin de la galaxia. Cuando unos enterradores son asesinados por una zombie, la mujer del anciano, la policía interviene. El capitán (Tor Johnson) es asesinado y revive, junto al viejo y su mujer, que aterrorizan a la joven pareja. Al final, todos descubren el ovni, entran en él, se enfrentan a los extraterrestres y los destruyen.

Muchos son los elementos que han convertido esta cinta en un ejemplo de mal gusto y peor ojo cinematográfico: los ovnis, tapacubos de automóvil dados la vuelta, se mueven con visibles hilos de nylon. El decorado del cementerio tiene muchas cruces de papel que se agitan y caen cuando algún actor las roza. La cabina del avión también es de evidente cartulina. El interior de la nave espacial lo forman cortinas de raso y los elementos tecnológicos son radios abiertas y hasta una señal de corte al tráfico con luz, robada de una obra. Cuando los ovnis aparecen, los personajes se sacuden ridículamente por la ondas de su paso, a destiempo y sin ritmo, como si bailaran una danza africana. Cuando el ovni es descubierto, los actores lo golpean, produciendo un sonido electrónico que además es subrayado por un actor con la frase “no había oído ningún metal que sonara de esta forma”. Y así sucesivamente. Este proliferar de detalles ridículos, ingenuos, como que los zombies vistan como vampiros, o las constantes explicaciones verbales de por qué los extraterrestres pueden entenderse con los humanos (que parecen resultado de las dudas expresadas en voz alta por algún eléctrico del equipo y rápidamente subsanadas incorporándolas al guión) más que resaltar el espíritu amateurista del director, consiguen aumentar el patetismo del resultado final. El desarrollo de las secuencias de acción, de las peleas y las luchas con los zombis es encantadoramente torpe. Los diálogos, la voz en off explicativa o el discurso expansionista, militarista y netamente americano del héroe resultan arbitrariamente absurdos, pensados por una mente cuanto menos desatenta y cuanto más, descabellada. Grave Diggers from Outer Space se estrenó en el Teatro Carlton de Los Ángeles el 15 de marzo de 1957, en un único pase que dio cuenta de su éxito. No encontró distribuidor hasta 1959, cuando la D.C.A. la presentó como Plan 9 from Outer Space en un programa doble junto a Time Lock (Gerald Thomas, 1957). La iglesia baptista y J. Edward Reynolds nunca recuperaron su dinero.

Filmografía

Plan 9 from Outer Space (1959)
Invasion of the Bee Girls (1973) (No acreditado)
Raising Dead (2002)