domingo, 16 de marzo de 2008

Dogma 95


El Dogma 95 (también conocido como Movimiento Dogma) es un movimiento fílmico desarrollado en 1995 por los directores daneses Lars von Trier, Thomas Vinterberg, Kristian Levring y Soren Kragh-Jacobsen. Su meta es producir películas simples, sin modificaciones en la post-producción, poniendo énfasis en el desarrollo dramático.

En 1995 Lars Von Trier y un grupo de directores entre ellos Thomas Vinterberg y Soren Kragh-Jacobsen dieron a conocer un documento en el que planteaban la necesidad de modificar la forma de realizar el relato cinematográfico. Ese documento resultó ser el impulso inicial de un movimiento llamado Dogma 95 (Dogme 95). Los directores en cuestión se comprometían a tratar sus películas respetando una serie de normas estrictas a partir de las cuales buscaban encontrar la verdad profunda. Las películas filmadas de acuerdo a este movimiento deben ser filmadas en escenarios naturales evitando las escenografías armadas en los estudios, con cámara en mano o al hombro, grabada con sonido directo y sin musicalizaciones especiales. Todas estas especificaciones buscan dar a la historia un tono más realista. Dogma era el intento más audaz y conspicuo de reinventar el cine desde Jean-Luc Godard.

Las películas Dogma, se caracterizan por lucir un certificado que otorga la autenticidad del proyecto y de un número de matrícula. Este certificado lo expide un comité de jueces que valoran la película y se ciernen que cumple con el voto de castidad. Películas como “El proyecto de la bruja de Blair” de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, fueron rechazadas por no cumplir el voto número 8, ya que en este caso se trataba de una película de terror.

Si bien el voto de castidad dice en el número 9, que el formato de las películas deben ser en 35mm, se sabe que varias películas como La celebración y Los idiotas fueron hechas en video. En una entrevista a Lars von Trier el 4 de noviembre de 1999, se le pregunta a Trier porque se denomina a estas películas como Dogma si están hechas en video. Lars von Trier contesta que hablando con Søren Kragh llegaron al a conclusión de que es muy difícil para un cameraman cargar una cámara de 35mm y que además por una cuestión de presupuesto se decidió grabar en video, adaptando esa regla a que el formato de distribución es el que debe ser en 35mm.

Para lograr esto, establecieron una serie de reglas que en su conjunto llaman voto de castidad. El manifiesto Dogma, traducido en su totalidad, es el siguiente:


DOGME 95 es un colectivo de cineastas fundado en Copenhague en la primavera de 1995.

DOGME 95 tiene como fin formal luchar contra ciertas tendencias del cine actual.

¡DOGME 95 es un acto de sabotaje!

En 1960, ¡ya era suficiente!. El cine estaba muerto y pedía su resurrección. ¡El fin era justo, pero no los medios!. La nueva ola no se atrevía a ser más que un pequeño oleaje que iba a morir en el río convirtiéndose en lodo. Los eslóganes de individualismo y libertad hicieron nacer obras durante algún tiempo, pero nada cambió. La ola fue pasto de los más voluntariosos, así como de los directores. Pero nunca fue más fuerte que aquellos que la habían creado. El cine antiburgués se hizo burgués pues había sido fundado sobre teorías que tenían una percepción burguesa del arte. El concepto del autor, nacido del romanticismo burgués, era entonces... ¡falso! ¡Para el DOGME 95 el cine no es algo individual!

Actualmente, una tormenta tecnológica está causando furor, el resultado será la democratización suprema del cine. Por primera vez, no importa quién es el que hace las películas. Pero, cuanto más accesibles se hacen los medios, más importante es la vanguardia. No es algo accidental por lo que la vanguardia tiene connotaciones tecnológicas. La respuesta es la disciplina... debemos ponerles uniformes a nuestras películas, porque el cine individualista será por definición decadente.

DOGME 95, para levantarse en contra del cine individualista, presenta una serie de reglas indiscutibles conocidas como el voto de castidad.

En 1960, el cine había sido cosmetizado hasta su muerte, por así decirlo. La tarea suprema de los cineastas en decadencia es volver loco al público. ¿Es de esto de lo que estamos tan orgullosos? ¿Es esto lo que nos aportan los 100 Años? ¿Ilusiones para mostrar las emociones?... ¿Un abanico de supercherías elegidas por cada cineasta individualmente?

Previsiblemente el drama se ha convertido en el becerro de oro alrededor del cual todos bailamos. Hacer que la vida interior de los personajes justifique el argumento es demasiado complicado, y no es arte auténtico. Ya que, anteriormente, nunca las películas artificiales y las acciones superficiales recibieron toda la atención. El resultado es estéril. Una ternura ilusoria, un amor de ilusión.

¡Para DOGME 95 una película no es una ilusión!

Actualmente, una tormenta tecnológica está causando furor : elevemos los cosméticos a Dios. Utilizando la nueva tecnología, cualquiera en todo momento puede lavar los últimos restos de verdad en un abrazo mortal a las sensaciones. Las ilusiones son todo lo que una película puede esconder.

DOGME 95 se levanta contra el cine de ilusión, presenta una serie de reglas indiscutibles conocidas como el voto de castidad.


El voto de castidad:

Juro que me someteré a las reglas siguientes, establecidas y confirmadas por:

1. El rodaje debe realizarse en exteriores. Accesorios y decorados no pueden ser introducidos (si un accesorio en concreto es necesario para la historia, será preciso elegir uno de los exteriores en los que se encuentre este accesorio).
2. El sonido no debe ser producido separado de las imágenes y viceversa. (No se puede utilizar música, salvo si está presente en la escena en la que se rueda).
3. La cámara debe sostenerse en la mano. Cualquier movimiento -o inmovilidad- conseguido con la mano están autorizados.
4. La película tiene que ser en color. La iluminación especial no es aceptada. (Si hay poca luz, la escena debe ser cortada, o bien se puede montar sólo una luz sobre la cámara).
5. Los trucajes y filtros están prohibidos.
6. La película no debe contener ninguna acción superficial. (Muertos, armas, etc., en ningún caso).
7. Los cambios temporales y geográficos están prohibidos. (Es decir, que la película sucede aquí y ahora).
8. Las películas de género no son válidas.
9. El formato de la película debe ser en 35 mm.
10. El director no debe aparecer en los créditos.

¡Además, juro que como director me abstendré de todo gusto personal! Ya no soy un artista. Juro que me abstendré de crear una obra, porque considero que el instante es mucho más importante que la totalidad. Mi fin supremo será hacer que la verdad salga de mis personajes y del cuadro de la acción. Juro hacer esto por todos los medios posibles y al precio del buen gusto y de todo tipo de consideraciones estéticas.

Así pronuncio mi voto de castidad.

Copenhague, Lunes 13 de marzo de 1995.

En nombre de Dogme 95,

Lars von Trier - Thomas Vinterberg


Películas dogma destacadas

"Celebración", de Thomas Vinterberg (Dinamarca, 1998). Los Klingenfeldt son una familia de la actual alta burguesía danesa, se disponen a la celebración del sesenta cumpleaños del patriarca, pero un hijo está dispuesto a contarlo todo.
"Los idiotas", de Lars von Trier (Dinamarca, 1998). En "Los idiotas", provocadora desde su título, es una mirada crítica sobre una sociedad burguesa, un estado de falso bienestar imposibilitado para la verdadera felicidad
"Mifune", de Soren Kragh-Jacobsen (Dinamarca, 1999). Rodado en cine, más cerca de la comedia, que habla con cierto humor de la imposibilidad de escapar de nuestros orígenes.
"The King is alive", de Kistian Lervring (Dinamarca, 2000). Rodada en África y basada en algunos textos del Rey Lear de Shakespeare
"Lovers", de Jean Marc Barr (Francia, 1999). Historia de amor entre dos jóvenes condenados a separarse por las leyes de inmigración europeas.
"Julián Donkey-Boy", de Harmony Korine (EE.UU. 1999). La corriente Dogma también ha cruzado el Atlántico. Es la primera película con certificado en la cinematografía estadounidense.


Antecedentes

John Cassavettes que trabajaba con amigos, poco presupuesto, poca iluminación, historias muy densas, pocos medios. Además se liberó del trípode en “Faces” 1968
“Sexo, mentiras y cintas de vídeo”
Teatro de Tenesse Williams, teatro de pasiones reprimidas, obscuras, ocultas.
"Rompiendo las olas": Lars von Trier, 1996, ya se apuntaban rasgos que se consolidaron luego en el manifiesto.
La nouvelle vague. “Al final de la escapada” 1960 Jean-Luc Godard.
Como antes había hecho el Neorrealismo italiano, dogma sacó la cámara a la calle. “Roma ciudad abierta”
Alfred Hitchcock simuló en “La soga” estricto tiempo real sin montaje aparente.
Aprovechar las improvisaciones de los actores como lo siguen haciendo Ken Loach (“Lloviendo piedras” 1993) y Robert Altman (“Vidas cruzadas” 1993).

7 comentarios:

DASKABE dijo...

El cine Dogma es pseudointelectual, hipócrita y está destinado precisamente a gente que no le gusta el cine en general. Que irónico.
Pero bueno, tiene que haber de todo.

Charly Fratelli dijo...

Ay Dios...

Arkón dijo...

Me has obligado a leérmelo y mi opinión se parece mucho a la de Daskabe. Yo creo que si en el cine pones barreras y limitas la capicidad como autor... pues mal andamos.

Charly Fratelli dijo...

Por si acaso, diré que este no es mi ideal de hacer cine, lo he puesto porque me parece una cosa curiosa, pero en el hipotético caso de que hiciera algún proyecto siguiendo este movimiento tardaría mi tiempo en hacerlo, por lo que ahí dice Arkón de que poniendo barreras limitas la capacidad del autor.

Arriveder.

luigi R.p. dijo...

Odio el Dogman 95, ponerle normas al cine es ponerle normas al arte, es absurda y pedante.

Estoy con DASKABE y ARKÓN.
Un salute!

Charly Fratelli dijo...

Pero de todos modos nadie obliga a nadie a hacer películas siguiendo este movimiento, así que que las haga quien quiera XD.

La que me están montando por ser vasco-catalán XD.

Charly Fratelli dijo...

Decir que vi la mitad de la película "Celebración", que seguía este movimiento, y estaba bastante interesante.