jueves, 5 de febrero de 2009

Ha muerto Hans Beck (1929-2009)

El inventor de los Playmobil ha muerto, lo que supone una pérdida importante, ya que en mi infancia, con los Playmobil del Oeste, daba rienda suelta a mi imaginación.


En el mismo día en que se supo la muerte de Hans Beck, el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung informaba sobre el asalto a China de la juguetera Geobra Brandstätter. El enorme mercado asiático es todavía reacio a las figuras de Playmobil, que en 35 años han conquistado los cuartos infantiles en 70 países; 2.200 millones de muñecos plásticos de Playmobil han salido de las fábricas de Geobra. Su inventor, el carpintero Hans Beck, murió el pasado 30 de enero en su residencia junto al lago Constanza a los 79 años.

Nacido en Turingia en 1929, Beck comenzó a trabajar en la compañía Geobra Brandstätter en 1958. Su afición al aeromodelismo y a las maquetas fue determinante en su contrato, pese a que su única formación era de carpintero. En 1971 obtuvo el cargo de jefe de desarrollo de la empresa y el cometido de diseñar una nueva serie de juguetes para niños pequeños. El dueño, Horst Brandstätter, le pidió coches de plástico en los que pudieran sentarse figuras sencillas de forma humana. Uno de los principales criterios, en medio de la crisis del petróleo de los setenta, era el ahorro de materia prima.

Beck necesitó tres años para concluir el proyecto, pero el resultado superó con largueza el encargo original. En la feria del juguete de Núremberg, cercana a la sede de Geobra Brandstätter, presentó Beck su invento: figuras de plástico de 7,5 centímetros, el tamaño que Beck consideraba idóneo para que un niño pudiera esconder una con su mano. Exhibieron la serie del salvaje Oeste, la de construcción y la de caballeros medievales.

El éxito no fue del todo inmediato. Distribuidores y jugueterías eran al principio renuentes a incluir a los clicks en su oferta. Parecían demasiado caras y poco actuales. A los niños, sin embargo, les gustaron desde el primer día. En pocos años, la demanda llegó a superar las capacidades de producción de la empresa.

Durante los 35 años de historia de Playmobil, el diseño básico de las figuras apenas ha sufrido más alteraciones que las manos móviles y la introducción de figuras femeninas en 1976, de niños (5,5 centímetros) y de bebés en 1981. Sin embargo, Beck añadió a las originales diversas series, empezando por la de los piratas en 1978. El gran barco pirata de Playmobil, con cañones, tesoro y tripulación mixta de blancos y negros, era el juguete favorito de Beck entre los que él desarrolló.

El juguetero se negó a incluir innovaciones técnicas en sus productos. Ni ordenadores, ni robots, ni sonidos de sirenas o motores. Tampoco dinosaurios, puesto que la figura humana es el tema principal de Playmobil y "cuando vivían los dinosaurios no había humanos". La empresa, siguiendo los principios de Beck, ha huido de vincular sus juguetes en películas o novelas infantiles: "Nada de horror, nada de violencia en primer plano, nada de modas pasajeras". En 2008, Playmobil facturó juguetes por valor de 452 millones de euros y empleaba a casi 3.000 personas.

Fuente: El País

1 comentario:

Mia dijo...

Yo tenía la granja de Playmovil... qué recuerdos.