jueves, 3 de junio de 2010

"El fantasma de la ópera". Terror, música y amor, en la era de la luz de gas

Título original: Phantom of the Opera.
Año: 1943.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Arthur Lubin.
Productor: George Waggner.
Guión: Eric Taylor y Samuel Hoffenstein.
Adaptación: John Jacoby.
Basada en la novela de Gaston Leroux.
Música: Edward Ward.
Reparto: Nelson Eddy (Anatole Garron), Susanna Foster (Christine DuBois), Claude Rains (Erique Claudin), Edgar Barrier (Raoul Daubert), Leo Carrillo (Signor Ferretti), Jane Farrar (Biancarolli), J. Edward Bromberg (Amiot), Fritz Feld (Lecours), Frank Puglia (Villeneuve), Steven Geray (Vereheres), Barbara Everest (Tía), Hume Cronyn (Gerard) y Fritz Leiber (Franz Listz).
Duración: 88 minutos.



Segunda producción de la Universal en adaptar una historia que ya realizó en 1925, la de "El fantasma de la ópera", por aquel entonces protagonizada por Lon Chaney.



Un violinista de la Ópera de París, enamorado secretamente de la joven aspirante a soprano Christine Dubois, es despedido de su puesto de trabajo a causa de una anormalidad en los dedos que le impide tocar al nivel exigido por el director. Resignándose a aceptar su nueva situación laboral, decide componer un concierto para recuperar el prestigio perdido. Sin embargo, su vida cambiará cuando asesine al editor de su obra en un ataque de furia. Como respuesta a su crimen, es rociado con ácido y su rostro queda desfigurado. Perseguido por la justicia, se refugiará en los sótanos de la Ópera donde actuará, a partir de entonces, como un fantasma cuya única obsesión será ver triunfar a su amada.


Tomando como referente la gran novela de Gaston Leroux (más que adaptarla), escriben un genial guión Eric Taylor y Samuel Hoffenstein, con algunas modificaciones notables. Por ejemplo, en la novela original, Christine Daaé, la cantante de ópera tiene un amado, un amigo suyo de la infancia, de la alta sociedad, llamado Raoul. En la película que aquí nos ocupa, se disputan dos hombres el amor de Christine DuBois, el barítono Anatole Garron, y el inspector Raoul Daubert. Más cosas. En la novela original, el fantasma es un ser misterioso (Erik) que habita en los sótanos de la Casa de la Ópera; en esta ocasión es un violinsta de la orquesta (Erique Claudin), recién despedido, que tras serle desfigurado el rostro, habita dichos sótanos. Y más cosicas hay por ahí.
Diesense los cambios que se dieron, hay que decir que el guión escrito por estos dos señores es más que bonito. Una de las películas de la Universal, que a un tratándose de una película de terror, no tiene elementos fantásticos, y a cambio tiene escenas musicales (las que tienen lugar en las representaciones de la ópera, no piensen mal tampoco), y una curiosa mezcla entre comedia, drama y romance. Decir que la historia que le dan aquí al fantasma, antes de convertirse en él, es de lo más interesante.
Mentar que 4 días después del estreno, la Universal anunció una secuela titulada "Misterio en la Ópera", donde se reuniría el equipo de esta. Finalmente, el público no quería a Nelson Eddy (quién estaba entusiasmado con la idea de la secuela), Claude Rains optó por rodar "Pasaje a Marsella", de Michael Curtiz, y la película, finalmente titulada "The Climax", no fue una secuela, sino una historia similar, dirigida por George Waggner (productor de esta, y director de "El hombre lobo"), y protagonizada por Boris Karloff, y Susanna Foster (protagonista de este film).



Dirige la película Arthur Lubin, director al cuál yo quiero mucho. Lubin hace un gran trabajo, unas escenas que a mi me parecen una maravilla, la de la lámpara de araña, la de Claude Rains tocando ante Frank Puglia, y la que sigue después de Rains andando por una calle, de estas maravillas que se notaban a expuertas que eran decorados, pero que tienen un encanto inigualable, al igual que la de la persecución de Rains por la ciudad. Las escenas musicales, aunque se alarguen algo, y muchos no sea lo que pretenden ver, hay que reconocer que son una preciosidad. Tal vez lo único malo sea, que el paseíto entre el Fantasma y Christine, no tenga lugar en la góndola, lo cuál hubiera sido estupendo ver. Por desgracia, tampoco se menta la historia del palco número 5.
Mentar que fue la primera película de la Universal rodada en Technicolor, motivo por el cuál, al inicio de la película, no aparece el logo de Universal.



Reparto encabezado por un genial Nelson Eddy, en el papel de Anatole Garron. Muy grande es. La encantadora Susanna Foster (tristemente fallecida hace poco más de un año), en el papel de Christine. El grandísimo Claude Rains como el Fantasma (no sé porque en el doblaje español le cambian el nombre de Erique Claudin al de Henri Claudin). Genial la interpretación de Rains. Edgar Barrier como Raoul, estupendo también. Mentar también a Leo Carrillo, Jane Farrar, J. Edward Bromberg, Fritz Feld, al gran Hume Cronyn, y a Fritz Leiber como el genio Franz Liszt (curiosa la introducción de un personaje real en la historia).


La música de Edward Ward. Digna de Oscar. Todos los adjetivos positivos para ella. Sobretodo esa genial nana titulada "Lullaby of the Bells".


Pues eso, una gran película, que aunque no sea considerada de lo mejor de los Universal Studios Monsters, es de mis favoritas. Que no esté bien considerada no significa que no sea una maravilla.

Mi puntuación: 10.

Ficha en IMDb