martes, 3 de agosto de 2010

Sacrifican a un yorkshire sano para que sea enterrado junto a su dueño

Donald Ellis, de 54 años, fue enterrado en el cementerio de Oakland, en Monticello, Arkansas, la semana pasada. Pero no sin antes haberse cumplido una inusual petición que hizo a sus familiares en su lecho de muerte: que su yorkshire-terrier “Tom Tom” fuera enterrado junto a él.

El perro, de dos años de edad y perfectamente sano, fue sacrificado por un veterinario, siguiendo indicaciones de la familia, para cumplir la última voluntad del difunto.

El deseo póstumo de Donald Ellis ha creado una gran controversia entre los amantes de los animales que, como mínimo, cuestionan que sacrificar a un perro joven y sano para que duerma eternamente con su dueño sea “un acto de amor”, como sostiene la familia.

La hermana del difunto, Marilyn McDaniel, dijo a los periodistas que la familia quería cumplir el deseo de su hermano y que el perro debía irse con su dueño “porque nadie lo amaría como él”.

Justine Middleton, la directora de los Servicios de Animales de Fayetteville, afirma que se sorprendió profundamente al oír hablar de Ellis y su decisión. Según su versión, es común que los dueños, en sus últimos momentos, hagan los arreglos necesarios para que sus mascotas sean atendidas lo mejor posible cuando ellos falten; pero que ésta era la primera vez que había oído hablar de sacrificar un animal sano para enterrarlo con su dueño.

“Hacemos frente a la eutanasia de perros muy a menudo. Es una cosa constante aquí; pero es muy difícil de entender por qué alguien voluntariamente mata a un perro que todavía tiene mucho amor para dar y mucha vida para compartir con alguien más”.

El veterinario que realizó el sacrificio intentó convencer a la familia para que le dejaran vivir. Pero al no poder hacerlos cambiar de opinión siguió adelante con la eutanasia, porque dijo que temía que el perro, de todos modos, fuera sacrificado igualmente sin ayuda profesional y de una manera mucho más cruel.

Fuente: la informacion.com

Lo primero, señor Donald Ellis, si lees esto desde el puto infierno, donde mereces estar, que sepas que me alegro de que tu muerte se haya producido con tan sólo 54 años, pero que era tu perro quien tenía que haber muerto primero (y mira que me jode decir eso) para luego ser tú sacrificado y enterrado junto a él. ¿Y en cuanto a tu familia? Espero que una enfermedad que de mucho por culo (no mentaré cuál) les venga ya, y sufran, y sufran mucho.
Y por supuesto ¿la ley que va a hacer? Al fin y al cabo cosas como estas están bien, sin embargo el que beba en la calle es un terrorista.

4 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Desde luego, me parece increíble. Apoyo tus palabras.

Lazoworks dijo...

Jajaja! Menudo hijo de... "perra" estaba hecho ese energumeno!
Y luego hablan de los animales, a ellos jamás se le pasaría por la cabeza semejante gilipollez!

Charlie dijo...

Si es que... anda muy mal la gente.

Lucy dijo...

HIJOS DE PUTA