sábado, 6 de agosto de 2011

La gata sobre el amortiguador del coche de mi primo

Cuando vas en coche, y durante un corto período de tiempo oyes un maullido de gato, piensas que es algo normal debido a la locura mental de uno mismo. Cuando descubres que no eres el único que lo oyes, te extrañas. Cuando tras varios kilómetros y varias horas sin oírlo, vuelves a oir al gato maullar, ya piensas en un poltergeist, y cuando descubres que el gato se encuentra dentro del coche, ya es el descojone padre.
No ha habido manera puta de hacer salir al gato. Veremos a ver si los de la fábrica hacen algo.